viernes, 15 de julio de 2011

SANTUARIO

Estábamos arriba de la duna en el Valle de la Luna de Atacama, expectantes, mirando el Sol ponerse entre las montañas.
Me hice a un lado del ruidoso grupo de turistas intentando abstraerme. Pablo se acercó sonriendo y me dijo bajito: "Che, a veces lo más hermoso no es lo evidente..." Entonces me giré y pude ver al Este, en las sombras que el crepúsculo proyectaba sobre los volcanes sagrados, una sinfonía de naranjas, rosas, violetas y malvas impresionante…
Y comprendí porqué los indios no usaban templos para rezar a sus dioses. Ese era su santuario…

M.G.
Atacama. Chile. Agosto 2005







1 comentario:

Anónimo dijo...

Maravilloso. Pasaba por aquí y no he podido dejar de asombrarme con tu capacidad para captar el alma de los paisajes ¿Haces lo mismo con la de las personas?